ANEXO:

PERSONAS DESTACADAS EN EL CONTEXTO ECLESIAL DE ANDRÉS COINDRE

 

En un primer círculo, por proximidad a nuestro fundador, ubicamos a aquellas personas que colaboraron directamente con él y de cuya relación tenemos algún tipo de testimonio escrito. Dejamos de lado a los obispos bajo cuya autoridad Andrés trabajó, pero incluimos a compañeros que posteriormente llegaron al episcopado. Los ordenamos por año de nacimiento.

 

Claude Marie Bochard (1759-1834): Fundó en 1816, en la iglesia de San Bruno (antiguo monasterio de los cartujos), los Padres de la Cruz de Jesús. Coindre se unió poco después a este grupo y permaneció hasta 1821, sin llegar a emitir votos. Bochard también fundó el mismo año los Hermanos de la Cruz de Jesús y en 1832, con su sobrina, las Hermanas de la Cruz de Jesús. Como vicario general de Lyon desde 1808 le dio bastantes dolores de cabeza a Coindre por su oposición a la proliferación de congregaciones religiosas.

 

Santa Claudina Thévenet (1774-1837): Su encuentro con el Padre Coindre en la parroquia de San Bruno como confesor y guía espiritual, la ayudó a descubrir su vocación religiosa. A partir de la Pía Unión al Sagrado Corazón de Jesús, en 1818 cofundó con Andrés Coindre las Religiosas de Jesús-María y tomó el nombre de Madre María San Ignacio. Fue beatificada en 1982 y canonizada en 1993. En su Positio (documento de estudio de su vida y obra) se cita al Padre Coindre en más de ciento cincuenta ocasiones.

 

Nicolas-Augustin de La Croix d’Azolette (1779-1861): Fue uno de los compañeros más apegados a Andrés Coindre en los misioneros de Lyon y se encontraba entre los primeros suscriptores del Pío Socorro, la obra de nuestro fundador para los jóvenes pobres y expresidiarios. Fue nombrado obispo de Gap en 1837, donde fundó las Hermanas de la Providencia. Rechazó el arzobispado de París por motivos de salud, pero en 1840 aceptó el de Auch, donde fundó a los Hermanos de la Instrucción Cristiana de Midi. Falleció a los 81 años y fue sepultado en la iglesia de San Bruno, donde había sido párroco y Andrés coadjutor.

 

Léonard Furnion (1781-1847): Fue ordenado sacerdote en 1813, un año después de Andrés Coindre, de quien fue compañero incansable en los Misioneros de la Cruz de Jesús. Fue director espiritual de Caroline de Choussy, con quien fundó las Hermanas de la Adoración del Sagrado Corazón en 1820, dedicadas a la adoración perpetua y a la enseñanza.

 

Jean-Marie Mioland (1788-1859): Fue amigo personal de Andrés Coindre y su compañero de ordenación en 1812. Por treinta y seis años se desempeñó como superior de los misioneros de la Cruz de Jesús y con Coindre predicó quince misiones y retiros entre 1816 y 1822. También fue amigo y director espiritual de la familia Thévenet. En 1836 fue nombrado obispo de Amiens y en 1849 auxiliar de Toulouse, diócesis de la que fue titular desde 1851. A petición de Claudina Thévenet escribió una biografía del Padre Coindre, pero lamentablemente se perdió durante la revolución de 1848.

 

Louis Rossat (1789-1866): Este sacerdote, ordenado en 1814, fue bautizado en la parroquia de San Nazario de Lyon, al igual que nuestro fundador, con quien coincidió en Bourg-en-Bresse cuando Coindre era primer coadjutor y Rossat segundo; allí pasaron tres años juntos. Fue nombrado párroco arcipreste de la catedral de Lyon en 1829, obispo de Gap en 1840 y de Verdún en 1844, donde testificó una curación milagrosa de la Virgen de La Salette.

 

Romain Montagnac (1792-1839): Sacerdote nacido en Le Puy, se convirtió en la mano derecha de Andrés Coindre en los Misioneros del Sagrado Corazón de Monistrol. Participó en los primeros votos públicos de las Religiosas de Jesús-María (1823) y de los Hermanos del Sagrado Corazón (1824). En el capítulo general que eligió a Francisco Vicente Coindre como nuestro segundo superior general, obtuvo un voto para el cargo. Su hermano menor, Jean-Pierre Montagnac (1797-1865), también fue sacerdote, colaboró con Coindre en Monistrol y siguió en relación con los hermanos toda su vida.

 

Ferdinand-François-Auguste Donnet (1795-1882): Ordenado en 1819; un año más tarde se unió a los misioneros de la Cruz de Jesús, donde predicó con Andrés Coindre. Pero cuando este grupo de sacerdotes se convirtió en congregación, después de 1821, lo abandonó al igual que los hermanos Coindre. Entonces marchó a Tours donde también predicó misiones. En 1826 le cedió a Andrés el cargo de superior del seminario mayor de Blois, donde éste falleció pocos meses después. En 1837 fue nombrado obispo de Burdeos. En 1852 fue creado cardenal.

 

Dominique-Augustin Dufêtre (1796-1860): En 1818, un año antes de su ordenación sacerdotal, se unió a los misioneros de la Cruz de Jesús, con quienes colaboró hasta 1821. Allí trabajó frecuentemente con Andrés Coindre, quien contaba con él como si fuese un hermano. Fue nombrado vicario general de Tours en 1824, donde recibió brevemente al Padre Coindre durante su enfermedad final. En 1842 fue nombrado obispo de Nevers.

 

Louis Nogret (1798-1884): Originario de la zona de Bretaña, fue ordenado en 1822 y poco después se trasladó a Tours donde coincidió en alguna misión con Andrés Coindre, de quien conservaba un recuerdo imborrable más de cincuenta años después: “Lo que nunca podré olvidar es que el Padre Coindre ejercía su apostolado con verdadero éxito, dotado de una piedad eminente, de un celo notable y de una rara facilidad de palabra. Así que consiguió recuperar para el rebaño del Salvador innumerables almas que se habían alejado de él”. Nogret fue elegido obispo de Saint-Claude en 1862.

 

Beata Paulina Jaricot (1799-1862): Como joven laica participó de la Pía Unión al Sagrado Corazón que fundó Andrés Coindre. Ingresó formalmente en 1817 junto con Marie-Marthe Coindre, hermana de nuestro fundador, y en 1821 llegó a presidir la sección de “consuelos y limosnas”. Tuvo un hermano sacerdote que también colaboró con el Padre Coindre. Inspiró la obra de la Propagación de la Fe (hoy Domund) y fundó el Rosario Viviente. Está enterrada en la Iglesia de San Nazario de Lyon, donde Andrés Coindre y Claudina Thévenet fueron bautizados. Fue beatificada en 2020.

 

Jean-Paul-François-Marie-Félix Lyonnet (1801-1875): Nació en Saint-Étienne, a menos de 60 km de Lyon, donde fue ordenado sacerdote en 1824. Allí conoció al Padre Coindre y volvió a coincidir con él en 1826 en el seminario mayor de Blois, donde Andrés era el superior y Lyonnet uno de los directores. Acompañó muy de cerca a nuestro fundador en sus últimos días y a él debemos la carta que relata las circunstancias de su enfermedad y muerte. Posteriormente, fue designado obispo de Saint-Flour en 1851, de Valence en 1857 y arzobispo de Albi en 1865. Fue padre conciliar en el Vaticano I (1869- 1870). Eligió como lema episcopal “Sé de quién me he fiado” (2 Tm 1, 2).

 

Venerable Policarpo Gondre (1801-1859): Aunque su nombre de bautismo fue Juan Hipólito, nosotros lo conocemos mejor como Hermano Policarpo. Nació en La Motte, una aldea en las estribaciones de los Alpes, a unos 200 km de Lyon, ciudad a la que llegó en 1827 para iniciar su camino como religioso. Pertenece a este grupo porque, aunque no conoció en vida a Andrés Coindre, fue el gran continuador de su obra, de la que se le consideró su “segundo fundador”.

 

 

En un segundo círculo ubicamos a otras grandes figuras con las que podemos estar seguros de que el Padre Coindre mantuvo algún tipo de trato, aunque no haya registro escrito de ello. Son personas que, por su coincidencia geográfica y temporal, necesariamente deben haber interactuado con él: caminaron por las mismas calles y pueblos, enfrentaron los mismos problemas y formaron parte del mismo entorno social y eclesial.

 

Jean-Baptiste Rauzan (1757-1847): Por indicación del Cardenal Fesch fundó los Misioneros de Francia en Lyon en 1807, pero fueron dispersados en 1809 por orden de Napoleón. Algunos de ellos permanecieron en la parroquia de San Bruno y fueron la base del grupo al que se unió el Padre Coindre más adelante. Posteriormente, el Padre Rauzan junto con Charles-Auguste-Marie-Joseph de Forbin-Janson (1785-1844), volvió a reunir a sus misioneros en 1814 (bajo el nombre de Sacerdotes de la Misericordia), pero esta vez en París. Forbin-Janson hizo tratativas para que Andrés Coindre se uniera a ellos en torno a 1815, pero las autoridades de Lyon no lo dejaron partir y un año más tarde lo asignaron a la parroquia de San Bruno, donde se unió a los misioneros que allí se acababan de constituir. Sin embargo, las interacciones no terminan aquí: cuando en 1822 Andrés Coindre estaba planificando iniciar la obra de los Misioneros del Sagrado Corazón en Monistrol, el Padre Rauzan le donó generosamente parte de un antiguo convento de los franciscanos que él había heredado. También es posible que fuera el mismo Padre Rauzan quien sugiriera a Monseñor de Salamon la idea de los misioneros que éste le propuso a Coindre. Además, Rauzan fundó en 1821 las Hermanas de Santa Clotilde junto a Antoinette Desfontaines (1757-1821). Por su parte, Forbin-Janson, siendo obispo de Nancy, fundó en 1843 la Infancia Misionera que perdura hasta nuestros días.

 

Jeanne Fontbonne (1759-1843): Fue encarcelada y estuvo a punto de ser guillotinada por la Revolución. Posteriormente, en 1808, el Cardenal Fesch le encomendó restituir la congregación de las Hermanas de San José y estableció su casa madre en las inmediaciones de la parroquia de San Bruno en Lyon. Tomó el nombre de Hermana San Juan. La primera obra para niñas del Padre Coindre, la Providencia Sagrado Corazón de 1817, aunque sostenida por las señoritas de la Pía Unión al Sagrado Corazón (asociación laical fundada por Andrés) era atendida por las Hermanas de San José. En torno a 1824 estas hermanas abrieron una escuela y un hospicio en Monistrol, al mismo tiempo que el Padre Coindre iniciaba nuestro primer colegio.

 

Caroline Choussy de Grandpré (1783-1827): Cofundadora en 1820, con el Padre Furnion (compañero de misiones de Coindre), de las Hermanas de la Adoración del Sagrado Corazón en una de las antiguas celdas de los cartujos en la parroquia de San Bruno. En aquel momento Andrés era coadjutor de dicha parroquia. Su nombre como religiosa fue Hermana Juana Francisca de Jesús.

 

Jeanne-Marie Chavoin (1786-1858): Fue fundadora de las Hermanas Maristas junto al Padre Colin en 1824, de quien luego se distanció. Esta fundación tuvo lugar en Cerdon, a unos 75 km de Lyon y a 30 km de Bourg-en-Bresse, donde Andrés Coindre había sido coadjutor unos años antes.

 

San Juan María Vianney (1786-1859): Más conocido como “el santo cura de Ars”, patrono de los sacerdotes. Tenía casi la misma edad que el Padre Coindre y coincidió con él en el seminario de San Ireneo, aunque fue ordenado tres años después, en 1815, en la misma catedral de Lyon. Vianney fue beatificado en 1905 y canonizado en 1925.

 

San Marcelino Champagnat (1789-1840): Fundador de los Hermanos Maristas en 1817. Nació dos años después que el Padre Coindre y, sin duda, se cruzó a menudo en su camino. Fue ordenado en 1816 junto a Colin y Chanel, un año después que el Santo de Ars y cuatro después que nuestro fundador. En su última carta, el Padre Coindre se queja de que el Padre Catet, vicario de Lyon, pretendía unir a nuestros hermanos con los Maristas, lo que nunca sucedió. Fue beatificado en 1955 y canonizado en 1999.

 

Venerable Jean-Claude Colin (1790-1875): Fundador de los Padres Maristas en 1817 y de las Hermanas Maristas en 1824 con Jeanne-Marie Chavoin. Se ordenó en 1816 junto a Marcelino Champagnat y, al día siguiente, ambos subieron, junto con otros diez nuevos sacerdotes, hasta el Santuario de Ntra. Sra. de Fourvière (donde nosotros fuimos fundados unos años después) e hicieron la promesa de iniciar un instituto religioso dedicado a María. Por eso los Padres, los Hermanos y las Hermanas Maristas forman parte de un mismo proyecto.

 

Venerable Louis Querbes (1793-1859): Fundador de los clérigos de San Viator. Nació seis años después que nuestro fundador y fue compañero de seminario de Colin y Champagnat, pero se ordenó unos meses después. En 1829 fundó una institución dedicada a la formación de maestros y en 1835 este grupo se transformó en instituto de sacerdotes y hermanos. Fue declarado venerable en 2019.

 

Pierre Pousset (1794-1883): Fundador de las Hermanas de la Sagrada Familia en 1825, en la parroquia de San Bruno de Lyon. A finales de 1814 ingresó en el seminario mayor de Lyon y fue ordenado en 1817, cinco años después que Andrés Coindre. En 1823 fue nombrado vicario de San Bruno y se unió a los misioneros de la Cruz de Jesús, pero no coincidió con nuestro fundador, que ya en 1822 había marchado a Monistrol. En dicha parroquia fundó, también en 1825, la escuela “Jesús adolescente”, que pervive hasta el día de hoy dentro del grupo escolar de Los Cartujos.

 

Joseph Rey (1798-1874): Nació a menos de 80 km de Lyon, donde se ordenó en 1821. En 1830 (cuatro años después de la muerte de Andrés Coindre) fue nombrado Capellán de las Religiosas de Jesús-María en Fourvière. En 1835 fundó una sociedad de sacerdotes y hermanos, los Hermanos de San José de Oullins, y en 1844 las Hermanitas de San José de Montgay.

 

Gabriel Taborin (1799-1864): Fundó en 1835 los Hermanos de la Sagrada Familia de Belley, a 100 km de Lyon. Es la única congregación de hermanos fundada por un hermano y no por un sacerdote. Es probable que se haya inspirado en los Maristas, Menesianos o en nosotros mismos.

 

San Pedro Chanel (1803-1841): Se ordenó en la catedral de Lyon junto a Champagnat y Colin y en 1831 se unió a la Sociedad de María (Padres Maristas) fundada por este último. Nació en Montrevel-en-Bresse, a 17 km de Bourg-en-Bresse, donde Andrés Coindre fue coadjutor de 1813 a 1815, cuando él tenía entre diez y doce años; luego estudió en el seminario de Lyon por lo que podemos estar seguros de que se conocieron de una forma u otra. Fue misionero y murió en la isla polinesia de Futuna. Se lo considera el primer mártir de Oceanía y también el primero Marista. Fue beatificado en 1889 y canonizado en 1954.

 

Venerable François Rivat (1808-1881): Nacido en Maisonnette, a unos 55 km de Lyon, se unió a los Hermanos Maristas con tan sólo 10 años; dejó su nombre de bautismo, Gabriel, para adoptar el de Hermano Francisco. Fue la mano derecha de Marcelino Champagnat y, tras la muerte de éste en 1840, se convirtió en el superior general de su comunidad. En 1968 fue declarada la heroicidad de sus virtudes.

 

Beato Federico Ozanam (1813-1853): Fue un laico católico, historiador y ensayista, con una fuerte vida espiritual y uno de los fundadores de las Conferencias de San Vicente de Paul. Estudió en el mismo colegio público en donde se había formado el Padre Coindre antes del seminario menor y tenía 13 años cuando falleció éste. Fue beatificado en 1997.

 

Beato Antoine Chevrier (1826-1879): Fundador de la Providencia del Prado y la Sociedad de Sacerdotes del Prado. Este lionés nació el mismo año de la muerte de Andrés Coindre por lo que no lo conoció, pero sin duda habrá oído hablar de él y de su obra, que guarda cierto parecido con la suya propia.

 

Por último, en el tercer círculo, el más alejado de Andrés Coindre, mencionaremos algunas figuras contemporáneas que seguramente no lo conocieron por razones de distancia geográfica, pero que probablemente hayan tenido noticias de su vida de uno u otro modo. En cualquier caso, impresiona pensar que todos ellos vivieron en el mismo país y período de tiempo. Quedan conscientemente fuera de esta lista al menos otros diez beatos y santos fundadores, así como todos los misioneros mártires.

 

Beato Guillermo José Chaminade (1761-1850): Sacerdote fundador de la familia Marianista: la Congregación secular de la Inmaculada en 1800, las Hijas de María Inmaculada en 1816 junto a la Beata Adela de Batz (1789-1828) y la Compañía de María en 1817.

 

Santa Magdalena Sofía Barat (1779-1865): Fundadora de las Religiosas del Sagrado Corazón de Jesús en 1800, a quienes Monseñor de Bonald pretendió fusionar con las Religiosas de Jesús-María de Claudina Thévenet.

 

Venerable Juan María de La Mennais (1780-1860): Fundador con el también sacerdote Gabriel Deshayes (1767-1841) de los Hermanos de la Instrucción Cristiana en 1819 (Menesianos).

 

San Eugenio de Mazenod (1782-1861): Obispo fundador de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada en 1816. Estuvo también vinculado con los Padres Rauzan y Forbin-Janson ya mencionados.

 

Pierre-Bienvenu Noailles (1793-1861): Este sacerdote fundó en Burdeos una asociación bajo el patrocinio de la Sagrada Familia, donde reunió a sacerdotes, religiosas y laicos. Fue la obra de su vida, aunque posteriormente se vio en la necesidad de asociarla a los Oblatos de María Inmaculada de Mazenond.

 

San Miguel Garicoits (1797-1863): Fundador en 1832 de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Betharram.

 

Beato Basile-Antoine-Marie Moreau (1799-1873): Sacerdote fundador de la Congregación de la Santa Cruz en 1837 (instituto de hermanos y sacerdotes) y de las Marianitas de la Santa Cruz en 1841.

 

Santa Catalina Labouré (1806-1876): Fue una religiosa de las Hijas de la Caridad que en 1830 recibió las visiones en las que María le pedía crear la “Medalla Milagrosa”, cuyo uso se extendió por todo el mundo.

 

San Pierre-Julien Eymard (1811-1868): Fundador de las congregaciones de Sacramentinos y Sacramentinas en 1856, estas últimas junto a Marguerite Guillot (1815-1885). Sus fundaciones tienen su origen en una revelación mística que tuvo en 1851 en la basílica de Fourvière (donde los Hermanos del Sagrado Corazón habíamos sido fundados treinta años antes).

 

Santa Anne-Eugénie Milleret de Brou (1817-1898): fundadora de las Religiosas de la Asunción en 1839. Es candidata a Doctora de la Iglesia. Como religiosa tomó el nombre de Hermana María Eugenia de Jesús.

 

Y para cerrar esta lista, un caso muy especial: la familia conformada por San Louis Martin (1823-1894), su esposa Santa Marie-Cécile Guérin (1831-1877) y sus cinco hijas religiosas… la última de ellas ¡Santa Teresita de Lisieux (1873-1897), Doctora de la Iglesia!